Reconstrucción de un largo camino: del EZLN al CNI. Segunda parte

[*]

Karina de Santiago Ávalos,
Ana María Villalobos Ibarra,
Elías Iván García Ríos [**]

 

Recibido: 21 de mayo de 2018
Aceptado para publicación: 2 de julio de 2018


Abstract. Santiago Ávalos, Karina de, Villalobos Ibarra, Ana María and García Ríos Elías Iván. Reconstruction of a Long Road: From the EZLN to the CNI Part Two. This second part develops the elements related to the Fifth Indigenous National Congress, the formation of an Indigenous Council of Government, the election of a spokeswoman as an independent candidate in the 2018 presidential election, the signature collection process and the final result of the campaign. Finally, the article proposes a tally of Marichuy’s journey and of the resolutions of the Indigenous National Congress in clear opposition to party politics that chases after power.
Key words: Indigenous National Council, Indigenous Council of Government, independent candidacy, 2018 Mexican electoral campaign, indigenous movement, EZLN, CNI.

Resumen. Santiago Ávalos, Karina de, Villalobos Ibarra, Ana María y García Ríos Elías Iván. Reconstrucción de un largo camino: del EZLN al CNI. Segunda parte. En esta segunda parte se desarrollan los elementos que conciernen el Quinto Congreso Nacional Indígena, la conformación de un Concejo Indígena de Gobierno, la elección de una vocera como candidata independiente en las elecciones presidenciales de 2018, el proceso de recolección de firmas y el resultado final de la campaña. Por último, se propone un balance del recorrido de Marichuy y de las resoluciones del Congreso Nacional Indígena en clara oposición a la política partidista que persigue el poder.
Palabras clave: Congreso Nacional Indígena, Concejo Indígena de Gobierno, candidatura independiente, campaña electoral mexicana de 2018, movimiento indígena, EZLN, CNI.

 

En el Quinto Congreso, el EZLN reconoció la trayectoria del CNI en sus 20 años de vida pública y de constantes luchas. Tanto para el EZLN como para muchas comunidades indígenas, el CNI ha significado una luz que no promete nada, como los políticos, pero a diferencia de estos, lo da todo, en la organización, en la lucha y el trabajo, en la resistencia y la rebeldía. En esos 20 años de lucha contra el sistema capitalista los indígenas han recibido del gobierno de los capitalistas “desprecio, represión, despojo y explotación, cárceles, asesinatos, y desapariciones, engaños y manipulaciones”.[3] En palabras del Subcomandante Insurgente Moisés, del “sistema capitalista en que vivimos no vendrá nada bueno para nosotros los pueblos pobres del campo y la ciudad”.[4] Sobre los partidos existentes afirmó: “son los mismos que se brincan de un partido a otro”.[5] No son 20 años, sino más de 500 años que han vivido muerte, desaparición e incumplimiento del mal gobierno. Ha sido en el diálogo con el gobierno que los indígenas se han dado cuenta de que no cumple su palabra. Por eso, dijo el Subcomandante Moisés: “hace 20 años dijimos que tenemos que construir nuestro propio camino, nuestro propio destino, donde haya libertad, justicia y democracia”.[6]

Mientras que el diálogo con el mal gobierno no ha dejado nada bueno, el diálogo entre las comunidades indígenas reunidas en los Congresos Nacionales Indígenas ha servido de mucho. Gracias a ese diálogo han caído en cuenta que la destrucción que los capitalistas hacen contra la madre tierra significará la destrucción de los pueblos indígenas y no indígenas. El fruto de los diálogos ha sido la organización que comenzó hace 20 años. El trabajo y la organización tiene que ser en “nuestra trinchera de lucha, trabajo y organización es donde viven, en cada barrio, en cada escuela, fábrica, en cada hospital y así en cada ciudad, municipio y estado”,[7] según la situación que cada uno vive. “Nosotras y nosotros que somos explotados necesitamos estar juntos [el] campo y la ciudad y construir el mundo que queremos”.[8]

Fueron las palabras de los corazones zapatistas las que hablaron en la voz del Subcomandante Moisés, quien recordó que “Ahora es la hora de que el corazón colectivo que somos, más grande se haga todavía. Que sea casa, consuelo y ánimo de lucha para quien se piensa solo y sin salida. Ahora es la hora de nuestros pueblos, de nuestras naciones, de nuestras tribus, de nuestros barrios”.[9] “Ahora es la hora del Congreso Nacional Indígena”.[10]

En la primera fase del Quinto Congreso Nacional Indígena celebrado el 14 de octubre de 2016, en conmemoración del 20 aniversario del CNI, se reunió una diversidad de naciones y tribus de las lenguas “amuzgo, binni-zaá, chinanteco, chol, chontal de Oaxaca, coca, náyeri, cuicateco, kumiai, lacandón, matlazinca, maya, mayo, mazahua, mazateco, mixe, mixteco, nahua, ñahñu, ñathô, popoluca, purépecha, rarámuri, tlapaneco, tojolabal, totonaco, triqui, tzeltal, tsotsil, wixárika, yaqui, zoque, chontal de Tabasco y hermanos aymara, catalán, mam, nasa, quiché y tacaná”.[11]

En su recuento señalaron el despojo, la represión y el exterminio que han vivido durante los últimos 524 años, pero también reivindicaron su resistencia y oposición al proyecto capitalista de muerte mediante la construcción de la vida, la palabra, el aprendizaje y los recuerdos. Nos recordaron que la política de abajo busca

[…] crear formas dignas y rebeldes para no ser asesinados, despojados, contaminados, enfermados, esclavizados, secuestrados o desaparecidos. Desde nuestras asambleas comunitarias hemos decidido, ejercido y construido nuestro destino desde tiempos inmemoriales, por lo que mantener nuestras formas de organización y defensa de nuestra vida colectiva es posible únicamente desde la rebeldía ante los malos gobiernos, sus empresas y su delincuencia organizada.[12]

Denunciaron cómo los malos gobiernos han arremetido contra las comunidades indígenas que integran el CNI. La invasión al pueblo Coca de Mezcala, Jalisco por parte de empresarios y gobierno. La imposición de megaproyectos, la privatización y despojo de agua y territorio, y la negación de identidad indígena, de los pueblos Otomí Ñhañhu, Ñathö, Hui hú y Matlatzinca del Estado de México. El despojo, robo y criminalización de los pueblos originarios residentes en la Ciudad de México. La invasión minera a terrenos comunales en el territorio del pueblo Chontal de Oaxaca. El despojo de tierras, la contaminación de acuíferos, la construcción de parques eólicos, desarrollos eco turísticos, las altas tarifas de luz, el despojo por imposición de áreas naturales protegidas y la criminalización por defender el territorio del pueblo Maya peninsular de Campeche, Yucatán y Quintana Roo.

El despojo, el encarcelamiento, el asesinato, la discriminación, la represión, la fragmentación, la división y las violaciones a los derechos humanos del Pueblo Maya de Chiapas, tzotzil, tzeltal, tojolabal, chol y lacandón. La invasión, el despojo y la comercialización del territorio, el hostigamiento del narcotráfico, la militarización del territorio y la agresión a las mujeres del pueblo Mazateco de Oaxaca. Las fumigaciones aéreas, la explotación minera y la contaminación de los pueblos Nahua y Totonaca de Veracruz y Puebla. El asedio de la delincuencia organizada, la destrucción territorial y la amenaza de minería e hidrocarburos de los pueblos Nahua y Popoluca del sur de Veracruz.

La imposición del Proyecto Integral Morelos (gasoductos, acueductos y termoeléctrica), el despojo de la radio comunitaria, la construcción del nuevo aeropuerto, el saqueo de recursos naturales, la militarización y paramilitarización y la constante agresión a líderes comunitarios del pueblo Nahua de Puebla, Tlaxcala, Veracruz, Morelos, Estado de México, Jalisco, Guerrero, Michoacán, San Luis Potosí y Ciudad de México. La invasión a tierras comunales de los Chimalapas, la amenaza de los hidrocarburos y termoeléctricas, la tala de bosques y la siembra transgénica de los pueblos Zoque de Oaxaca y Chiapas. El despojo del agua y la agresión a la radio comunitaria del pueblo Amuzgo de Guerrero. La invasión de carreteras, el gasoducto y las mineras del pueblo Rarámuri de Chihuahua. La privatización de lugares sagrados y el despojo de tierras comunales del pueblo Wixárika de Jalisco, Nayarit y Durango. La invasión de tierras, la privatización de lugares sagrados y los gasoductos y autopista del pueblo Kumiai de Baja California.

La deforestación por saqueo de madera del pueblo Purépecha de Michoacán. El saqueo de recursos naturales y la invasión de empresas mineras, paramilitares y malos gobiernos del pueblo Triqui de Oaxaca. La imposición de pagos por servicios ambientales, el ecoturismo, la proyección de autopistas y presas, las concesiones mineras y la exploración y explotación petrolera del pueblo Chinanteco de Oaxaca. La invasión y destrucción de territorios sagrados por proyectos hidroeléctricos del pueblo Náyeri de Nayarit. El gasoducto, la privatización del agua, la criminalización y hostigamiento del pueblo Yaqui de Sonora. El avance de los proyectos mineros, hidroeléctricos, presas, gasoductos y las Zonas Económicamente Especiales y el hostigamiento a los pueblos Binizzá e Ikoot de Oaxaca. El despojo de territorio agrario, las amenazas, muertes y encarcelamientos, y la paramilitarización del pueblo Mixteco de Oaxaca.

La imposición de megaproyectos mineros y la disputa de los territorios por parte del narcotráfico, los paramilitares y los malos gobiernos de los pueblos Mixteco, Tlapaneco y Nahua de la Montaña y costa de Guerrero. El ocultamiento de la desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, Guerrero. Los secuestros e imposición de sentencias de parte del Estado a indígenas y no indígenas en todo el país por defender sus territorios y exigir justicia. La amenaza de proyectos carreteros y turísticos del pueblo Mayo. La invasión y destrucción de territorio sagrado por gasoductos y oleoductos de la nación Dakota.[13]

Por todo lo anterior, dijeron los reunidos en el V Congreso Nacional Indígena, era que se construían luchas y rebeldías desde abajo, en asambleas locales, comunales, ejidales, en juntas de buen gobierno y acuerdos que significan unidad. Los espacios colectivos se han consolidado y fortalecido para tomar decisiones y acciones de resistencia pacífica, por medio de recursos jurídicos nacionales e internacionales, sin partidos políticos, pues sólo provocan corrupción, muerte y compra de dignidades. En la política y el poder de abajo, del CNI y el EZLN “se han hecho alianzas con diversos sectores de la sociedad civil, haciendo medios propios de comunicación, policías comunitarias y autodefensas, asambleas y concejos populares, cooperativas, el ejercicio y defensa de la medicina tradicional, el ejercicio y defensa de la agricultura tradicional y ecológica, los rituales y ceremonias propias para pagar a la madre tierra y seguir caminando con ella y en ella, la siembra y defensa de las semillas nativas, foros, campañas de difusión y actividades político culturales”.[14]

En el V Congreso Nacional Indígena se determinó iniciar una consulta en cada pueblo perteneciente al Congreso, con el fin de desmontar el poder de arriba, que sólo ha generado muerte, violencia, despojo y destrucción. También se declararon en asamblea permanente para consultar a las comunidades la propuesta de conformar un Concejo Indígena de Gobierno “cuya palabra sea materializada por una mujer indígena, delegada del CNI como candidata independiente que contienda a nombre del Congreso Nacional Indígena y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en el proceso electoral del año 2018 para la presidencia de este país”.[15]

En el Quinto CNI se refrendó algo que ya estaba claro en el CNI y en el EZLN a lo largo de su historia:

[…] nuestra lucha no es por el poder, no lo buscamos; sino que llamaremos a los pueblos originarios y a la sociedad civil a organizarnos para detener esta destrucción, fortalecernos en nuestras resistencias y rebeldías, es decir en la defensa de la vida de cada persona, cada familia, colectivo, comunidad o barrio. Construir la paz y la justicia rehilándonos desde abajo, desde donde somos lo que somos.[16]

Esa es la gran diferencia entre la política de arriba que se mueve en las esferas partidistas y la política de abajo que construye desde las resistencias y rebeldías.

Después de que la prensa, varios académicos y políticos, así como algunos simpatizantes y adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona hicieron mofa de la propuesta del CNI, la criticaron y la descalificaron, los zapatistas respondieron con Una historia para tratar de entender, en la que expusieron la génesis de dicha propuesta, su importancia, su propósito, su pertinencia, su coherencia y sus límites. Por principio, los zapatistas volvieron a señalar, como ya habían señalado antes y como también lo ha señalado el CNI de distintas formas, “Nuestros sueños no caben en sus urnas” […] “tampoco nuestras pesadillas” […] “y tampoco nuestr@s muert@s” [tampoco] l@s desaparecid@s […] l@s secuestr@das, l@s encarcelad@s”.[17]

Sus cuestionamientos evidenciaron la incapacidad de respuesta de la política que se cocina en los partidos políticos y en las altas esferas públicas.

¿Cuántos de los ausentes de Ayotzinapa caben en cuántas urnas? ¿En qué proyecto partidario se encuentran? ¿Cuál logotipo institucional es el que se cruza pensando en quienes nos faltan? […] ¿En qué aspiración a un cargo, un puesto, un gobierno, caben las mujeres agredidas, desaparecidas, asesinadas por todo el espectro ideológico? ¿A cuántas boletas electorales equivalen los infantes asesinados, por el Partido Acción Nacional en la guardería ABC? ¿Por quién votan los exterminados por el Partido Revolucionario Institucional y sus réplicas mal disimuladas, en toda la extensión de las geografías y calendarios del México de abajo? ¿En cuál conteo de votos aparecen los perseguidos por el Partido de la Revolución Democrática, acusados del delito de ser jóvenes? ¿En cuál partido político se representan las diferencias sexuales perseguidas en público y en privado, para las que hay como condena el infierno en vida y en muerte? ¿Cuáles son los partidos políticos institucionales cuyos logos y consignas manchan los muros que deben saltar miles de migrantes, hombres, mujeres y niños para caer en manos de gobernantes-criminales-empresarios de la trata de personas? […] ¿Dónde está la casilla electoral para que ahí se exprese la explotación, la represión, el despojo y el desprecio a los pueblos originarios? ¿En cuál urna se depositan los dolores y las rabias [de los 66 pueblos indígenas de México enumerados?].[18]

Después de dejar claro que las elecciones nunca abarcarían, incluirían, abordarían, ni sueños ni elecciones del México de abajo, del México profundo, los zapatistas tuvieron que volver a explicar que la propuesta inicial del Concejo Indígena de Gobierno (CIG) con una vocera fue de ellos, pero que fue el CNI en su Quinto Congreso quien decidió hacer suya la propuesta y someterla a consulta en las comunidades

[…] colectivos, organizaciones, barrios, tribus, naciones y pueblos originarios ahí reunidos de las lenguas amuzgo, binni-zaá, chinanteco, chol, coca, náyeri, cuicateco, kumiai, lacandón, matlazinca, maya, mayo, mazahua, mazateco, mixe, mixteco, nahua, ñahñu, ñathô, popoluca, purépecha, rarámuri, tlapaneco, tojolabal, totonaco, triqui, tzeltal, tzotzil, wixárika, yaqui, zoque, y chontal.[19]

El EZLN no buscaría ningún cargo, ni se convertiría en partido político, ni la vocera y candidata serían zapatistas, ni continuarían su lucha por la vía electoral institucional, porque “las zapatistas, los zapatistas no participaríamos para alcanzar y ejercer el Poder desde un puesto, un cargo o un nombramiento institucional”.[20] Por ningún motivo que se enarbole como pretexto el EZLN luchará para tomar el poder. Un énfasis fundamental que poco se entiende en la sociedad en general es que

[…] ningún insurgente o insurgenta, sea de la comandancia o sea de tropa; ni ninguna comandanta o comandante del CCRI pueden siquiera ser autoridades en comunidad, ni en municipio autónomo, ni en las diferentes instancias organizativas autónomas.  No pueden ser concejas ni concejos autónomos, ni juntas de buen gobierno, ni comisiones, ni ninguna de las responsabilidades que se designan por asamblea, creadas o por crear en la construcción de nuestra autonomía, es decir, de nuestra libertad.[21]

En contra de lo que se piensa, que el EZLN es el que coordina, dirige o como suelen decir, manda a las comunidades zapatistas, ellos dicen, “Nuestro trabajo, nuestra tarea como ezetaelene es servir a nuestras comunidades, acompañarlas, apoyarlas, no mandarlas”.[22]

Para la clase política mexicana, sea del partido que sea,

[…] los pueblos originarios ni siquiera son ya un estorbo, un mueble viejo que hay que arrojar al pasado adornándolo con citas del Popol Vuh, bordados multicolores y muñequitos de ocasión. La política de arriba ve a través de los indígenas, como si fueran las cuentas de vidrio olvidadas por algún conquistador, o los restos anacrónicos de un pasado atrapado en códices, libros y conferencias “magistrales”. Para la política institucional los pueblos originarios no existen, y cuando “reaparecen” (así dicen), entonces es una sucia maniobra de una mente perversa y todo poderosa. Después de 524 años sólo conciben al indígena como incapaz, tonto, ignorante. Si los originarios hacen algo, es porque alguien los manipula; si piensan lo que sea, es porque alguien los mal-orienta. Para los políticos de arriba de todo el espectro ideológico, siempre habrá “un extraño enemigo” detrás de los pueblos indígenas.[23]

Sin embargo, en medio de la selva, las cosas funcionan de forma distinta, todo crece a su debido tiempo, tal como creció la propuesta del CIG y se fue madurando. La táctica utilizada en la política de abajo deja claro ese modo otro de proceder. En el caso de la propuesta que se gestó en el territorio autónomo zapatista, su modo de trabajarlo fue:

Empezamos por el principio, es decir, por las dificultades y los obstáculos.  Si unas y otros son suficientemente grandes como para que sean dignas de un desafío, entonces se pasa a la siguiente fase: lo que tiene en contra.  Después, y sólo después, se analizan los pros, lo que tiene de bueno.  Es decir, no se decide hasta no saber si vale la pena.  O sea que primero va el qué, luego todo lo que va en contra y a favor del cómo, luego dónde y cuándo (el calendario y la geografía), y, ya al final del principio, quién.
El siguiente paso tiene que ver con la respuesta a la pregunta “¿Quién lo va a hacer?”.  Si corresponde a las autoridades autónomas, entonces la consulta pasa a ellas; si a las comunidades, entonces se hace una consulta general: a todas y todos.  Si no le toca a ninguna de esas instancias, entonces se tiene que preguntar quién lo va a hacer, a veces en forma indirecta, a veces directamente.  Si ese “quién” responde afirmativamente, entonces se consulta con tod@s para definir si sí se apoya y cómo.
En eso anduvimos 2 o 3 años al menos.  Es decir, la idea iba y venía, pero sin pasar más allá.[24]

Esa manera de proceder, no sólo de los zapatistas, sino de las comunidades indígenas, dista mucho de los modos que utiliza la política de arriba para elaborar sus propuestas. Un rasgo fundamental de esa política de arriba es que ni por error la propuesta se discute, enriquece y modifica en las bases sociales, es decir, en el grueso de la ciudadanía. La propuesta representaba muchas dificultades, pues al ser el CNI el destinatario de dicha propuesta, dijo el Subcomandante Insurgente Moisés:

[…] lo primero que le va a preocupar al CNI es que los acusen de que traicionan su palabra, de que se van a meter a la mierda, que se van a desviar del camino, que están claudicando.  O sea que ya se dejaron convencer por el sistema y que quieren la paga, o sea el Poder, mandar, ser como los otros.  Que se rindieron, que se vendieron.  Esas críticas, pues de por sí las van a tener, pero estoy seguro de que tienen la cabeza y el pensamiento para responder cabalmente.[25]

De modo que después de analizada la propuesta el quién presentaría la propuesta al CIG recayó en el Subcomandante Insurgente Galeano, pues dijo el Subcomandante Moy:

[…] tienes que presentar la propuesta tú.  No sólo porque si te ven ahí pensarán que es tu maña y la contra va a caer redondita, también y sobre todo porque los compas del CNI tienen que entender que no es algo que sólo tenga que ver con los pueblos indígenas.  Es más grande, muy grande […]. Tan grande, o más, que el primero de enero de 1994 […]. Aunque el CNI rechace la propuesta, con sólo ponerse a pensar, a discutir, a dialogar, ya no será igual, porque se pasará del “esto nos hacen” a “vamos a hacer algo”, y eso ya lleva a otro pensamiento.[26]

La propuesta recayó en el CNI porque eran los únicos que podían hacer lo que el EZLN no podía. Ese Quinto Congreso tuvo en sus manos la posibilidad de continuar con las dinámicas anteriores, donde expresaban sus dolores, sus rabias y sus ánimos de continuar haciendo el conteo de las desgracias que vivían de parte del poder de arriba. Los zapatistas les recordaron,

Ustedes, delegadas y delegados al CNI, están aquí porque los mandataron, porque sus pueblos, naciones, tribus y barrios buscan apoyo, palabra y oído que les alivie y conforte. Vienen a hablar y a escuchar. Ustedes se deben a sus pueblos, a nadie más. Todo está muy mal y, ustedes y nosotros los sabemos, se va a poner peor. Tienen que hacer algo.[27]

En este modo se puede ver claramente el mandar obedeciendo, pues los delegados y delegadas fueron mandatados por sus comunidades para que hicieran algo en favor de su pueblo. La situación era tan difícil que si no hacían nada pronto quedarían menos comunidades indígenas y cada vez estarían más solas y aisladas.

Fue entonces que los zapatistas les hicieron la propuesta,

Nosotros les venimos a proponer otra cosa: estamos golpeados, con muertes, desapariciones, secuestros, encarcelamientos, despojos, injusticias, territorios enteros destruidos y otros en vías de extinción. Estamos acorralados, sin esperanzas, sin fuerzas, sin apoyos, débiles, agonizantes. Para los políticos y los medios, aunque sean de izquierda o progresistas, no existimos.
Así que nosotros, nosotras, zapatistas, pensamos que es el momento de pasar a la ofensiva. Llegó la hora del contra ataque. Y hay que empezar golpeando uno de los corazones del sistema: la política de arriba.
Por eso les proponemos que el CNI forme una Junta de Gobierno Indígena (así se llamaba en nuestra propuesta original; ya en asamblea, y a propuesta de una delegación indígena magonista de Oaxaca, pasó a llamarse “Concejo Indígena de Gobierno”), un colectivo, formado por delegados del CNI, que aspire a gobernar el país. Y que se presente a las elecciones presidenciales del 2018 con una mujer indígena del CNI como candidata independiente.[28]

Las reacciones se fueron expresando a su ritmo y a su tiempo. Alguien dijo:

[…] estoy pensando que así podríamos reconstruir el CNI, que la iniciativa les daría otra vez visibilidad a los indígenas. Porque, hay que decirlo claro compas, no existimos para la clase política. Ya ni como objeto de limosna nos mencionan. Y creo que con esta propuesta no sólo podríamos encontrarnos con otros indígenas, también nos encontraríamos con mucha gente de abajo que está jodida. Hay mucho descontento en todo el país, y no hay alternativa para los indígenas, y tampoco para los que no son indígenas. Claro, la propuesta tiene varias cosas en contra que tenemos que analizar con seriedad.[29]

Los pros y los contras de la propuesta brotaron en todas las delegaciones ahí presentes, de esa forma esa propuesta se hizo colectiva, porque todos la pensaban, la valoraban, la discutían y la reformulaban.

El EZLN explicó algunos detalles sustanciales de la propuesta. Primero, la necesidad de consultar con sus comunidades, según los modos de cada pueblo. Segundo, si nombraban un candidato tendría que ser mujer. Tercero, el Concejo Indígena de Gobierno tendría que estar formado por concejalas y concejales de todos pueblos originarios organizados en el CNI. Cuarto, que no iban a ganar porque el sistema electoral sólo beneficia a los políticos. Quinto, si ganaban no los iban a reconocer, porque el fraude es la columna vertebral, la esencia del sistema electoral mexicano. Sexto, aunque ganaran y fueran reconocidos, no iban a poder hacer nada, porque allá arriba no hay nada que hacer, pues las cuestiones fundamentales no se deciden arriba, porque ese sistema sólo sirve al poder financiero internacional.

Los zapatistas le dijeron al CNI que

[…] no importaba si ganaban o no la presidencia de la República, que lo que iba a importar era el desafío, la irreverencia, la insumisión, el quiebre total de la imagen del indígena objeto de la limosna y la lástima (imagen tan arraigada en la derecha y, quién lo dijera, también en la izquierda institucional del “cambio verdadero” y sus intelectuales orgánicos adictos al opio de las redes sociales), que su atrevimiento cimbraría al sistema político entero y que tendría ecos de esperanza no en uno, sino en muchos de los Méxicos de abajo […] y del mundo.[30]

Lo importante era la organización y reorganización de los pueblos originarios, de los obreros, campesinos, colonos, maestros, estudiantes, etc., que responderían al llamado del CNI.

El movimiento de los de abajo pondría en crisis y rompería los esquemas de aquellos que se consideran la vanguardia del cambio y la revolución. El CNI tendría que desafiar los pilares de nuestra nación, el racismo, el sistema patriarcal y machista. Sin embargo, las y los zapatistas los apoyarían con el cuidado de sus hijos, con los gastos de movilización para que renunciaran a los recursos que les dan a los independientes. Así el CNI, la casa de todos los pueblos originarios, podría ser punto de confluencia de todos los movimientos, indígenas y no indígenas, organizados y no organizados, “en torno a ese Concejo y a esa mujer indígena, podía generarse un gran movimiento que cimbrara el sistema político entero. Un movimiento donde confluyeran todos los abajos. Un movimiento que haría retemblar en sus centros la tierra”.[31]

Los zapatistas les dijeron que

[…] entonces, no importará si se juntan o no las firmas, si sale o no la paga para moverse, si se obtiene o no el registro de la candidata, si se presentan o no las otras candidaturas a debatir, si se participa o no en las elecciones, si se gana o no, si se reconoce o no el triunfo, si se puede o no algo hacer allá arriba. Y no iba a importar porque serían otros los problemas, otras las preguntas, otras las respuestas.[32]

La forma de proceder del Concejo Indígena de Gobierno estaría de acuerdo con las formas que tienen las comunidades, las decisiones se toman abajo, en las asambleas y el CIG se encargaría de ejecutarlas. Sus principios serían los del Mandar Obedeciendo. El CIG tendría como vocera a una mujer indígena del CNI, que conoce su lengua y su cultura. La vocera sería la que se presentaría como candidata independiente y en el proceso de recolección de firmas, el CIG y su vocera recorrerían lo más que pudieran de México y del mundo para explicar la propuesta de organización y de autonomía para que puedan hacer frente al sistema capitalista que está acabando con la vida y el territorio, así como para conocer los dolores y rabias de indígenas y no indígenas que sufren, pero que resisten.

El indicador para medir el alcance de la propuesta no sería si se lograba el registro o se ganaba, como bien lo dijeron los zapatistas, sino si se lograba llegar a aquellos que nadie llega, si se lograba escuchar a aquellos que nadie escucha, si se lograba hablar a aquellos a los que nadie habla, si se lograba promover la organización, si los pueblos, colonias y barrios encontraban fuerza e inspiración para organizarse, para resistir y para rebelarse. Además, durante el proceso se podría impulsar el orgullo y el honor del color, de la lengua, de la cultura, del arte y de la historia indígena; se podría compartir y evidenciar la destrucción causada por los capitalistas empresarios y su servidumbre política; se podría dar a conocer el CNI para que más pueblos, naciones, tribus y barrios indígenas se conocieran y se sumaran a la casa de los pueblos originarios.

En la segunda fase del Quinto CNI, después de haber realizado la consulta en las comunidades pertenecientes a esta casa, los pueblos originarios decidieron pasar a la ofensiva para buscar nuevamente la democracia, la justicia y la libertad. El proceso de consulta tardó varios meses y en ese tiempo “las formas y las lenguas que nos representan en la geografía de este país emitimos acuerdos de asambleas comunales, ejidales, de colectivos, municipales, intermunicipales y regionales, que una vez más nos llevan a entender y asumir con dignidad y rebeldía la situación por la que atraviesa nuestro país, nuestro mundo”.[33]

En esta segunda fase los pueblos originarios vuelven a dejar en claro el modo de la política de abajo, que, con toda autoridad, puede sacudir la conciencia de la nación. Dejan bien claro que

[…] no es nuestra intención competir en nada con los partidos y toda la clase política que aún nos debe mucho; cada muerto, desaparecido, encarcelado, cada despojo, cada represión y cada desprecio. No nos confundan, no pretendemos competir con ellos porque no somos lo mismo, no somos sus palabras mentirosas y perversas. Somos la palabra colectiva de abajo y a la izquierda, esa que sacude al mundo cuando la tierra retiembla con epicentros de autonomía, y que nos hacen tan orgullosamente diferentes.[34]

Esta iniciativa ilustra el gran contraste que existe entre las problemáticas del país y lo que están haciendo los pueblos en las distintas geografías del territorio en favor de la defensa de la vida.

[…] en los municipios de la montaña y costa de Guerrero nuestros pueblos han creado condiciones de seguridad y justicia verdadera; en Santa María Ostula, Michoacán, el pueblo Nahua se ha unido con otras comunidades indígenas para mantener la seguridad en manos de los pueblos, en donde el epicentro de la resistencia es la asamblea comunal de Ostula, garante de la ética de un movimiento que ha permeado ya los municipios de Aquila, Coahuayana, Chinicuila y Coalcomán. En la meseta purépecha la comunidad de Cherán ha demostrado que con organización, sacando a los políticos de su estructura del mal gobierno y ejerciendo sus propias formas de seguridad y gobierno, se puede no sólo construir la justicia, sino que al igual que en otras geografías del país sólo desde abajo, desde la rebeldía se reconstruyen nuevos pactos sociales, autónomos y justos.[35]

En temas de cuidado del medio ambiente, mientras el gobierno extiende licitaciones a diestra y siniestra para saquear todos los recursos naturales y llevar las ganancias al extranjero mediante el capital privado,

[…] el pueblo Wixárika, junto con los comités en defensa de la vida y del agua del altiplano potosino han dado muestra de que se puede defender un territorio, su medio ambiente y equilibrios con base en reconocerse uno con la naturaleza, con una visión sagrada que renueva cada día los vínculos ancestrales con la vida, la tierra, el sol y los antepasados, abarcando 7 municipios en el territorio sagrado ceremonial de Wirikuta en San Luis Potosí.[36]

En materia de educación, mientras el gobierno aprueba reformas mediocres que pretenden administrar las estructuras educativas,

[…] los pueblos originarios crean primarias, secundarias, bachilleratos y universidades con sistemas educativos propios, basados en la protección de nuestra madre tierra, en la defensa territorial, en la producción, en las ciencias, en las artes, en nuestras lenguas y pese a que la mayoría de esos procesos crecen sin apoyo de ningún nivel del mal gobierno, está al servicio de todas y todos.[37]

En temas de comunicación, mientras los malos gobiernos y la política de arriba, en confabulación con los intereses empresariales, prostituyen la información, difunden mentiras y generan distracción y confusión imponiendo agendas malintencionadas en los medios masivos de comunicación, “los pueblos han hecho medios propios de comunicación ideando formas diversas para que la conciencia no sea opacada por la mentira que los capitalistas imponen, usándolos además para fortalecer la organización de abajo, de donde nace cada palabra verdadera”.[38]

En materia de democracia, mientras los partidos políticos y la política de arriba se debaten el control y la manipulación de la Nación, para continuar sirviéndose de los puestos y cargos que tienen,

[…] los pueblos originarios siguen cuidando y fortaleciendo formas de consensos y asambleas como órganos de gobierno en las que la voz de todos y todas [logra] acuerdos profundamente democráticos, abarcando regiones enteras a través de asambleas que versan en torno a los acuerdos de otras asambleas y estas a su vez surgen de la voluntad profunda de cada familia.[39]

Mientras el gobierno vende al país con sus reformas privatizadoras

[…] los pueblos hacemos frente y luchamos por detener la destrucción de nuestros territorios por el fracking, los parques eólicos, minería, los pozos petroleros, gasoductos y oleoductos en estados como Veracruz, Sonora, Sinaloa, Baja California, Morelos, Oaxaca, Yucatán y todo el territorio nacional. […] Mientras la clase política sólo destruye y promete, los pueblos construimos no para gobernar sino para existir con autonomía y libre determinación.[40].

Este movimiento, lejos de ser una ocurrencia, estuvo acompañado de autoridad y de procesos reales de transformación, en los que el poder fue distribuido en las bases populares y asamblearias. Los pueblos originarios hicieron un llamado a todo el país para desmontar el poder de arriba y reconstruir el país desde abajo y a la izquierda, “sobre las ruinas dejadas por el capitalismo”.

Es por eso que, como Congreso Nacional Indígena, reunidos en este V Congreso 43 pueblos de este país, ACORDAMOS nombrar un Concejo Indígena de Gobierno con representantes hombres y mujeres de cada uno de los pueblos, tribus y naciones que lo integran. Y que este concejo se proponga gobernar este país. Y que tendrá como voz a una mujer indígena del CNI, o sea que tenga sangre indígena y conozca su cultura. O sea que tiene como vocera a una mujer indígena del CNI que será candidata independiente a la presidencia de México en las elecciones del año 2018.[41]

 

El recorrido del CIG y su vocera

Para facilitar al lector la ubicación cronológica del recorrido de la candidatura de Marichuy ofrecemos a continuación una breve línea del tiempo:

  • Mayo 2017: El CNI anuncia de manera oficial a la vocera que será representante del CIG durante la contienda de las elecciones presidenciales 2018: María de Jesús Patricio Martínez (Marichuy).
  • Octubre 2017: Registro de Marichuy ante el Instituto Nacional Electoral (INE) como candidata independiente e inicio de precampaña y recolección de firmas. Se anuncian irregularidades por parte del INE e instituciones bancarias contra Marichuy y el CIG.
  • Enero 2018: Asalto a la caravana y periodistas del CIG en la región de Tierra Caliente, Michoacán.
  • Febrero 2018: El INE comunica que el 12 de febrero será fecha límite para recolección de firmas. INE extiende periodo hasta 19 de febrero.
    • 14 de febrero 2018: Accidente de la caravana del CIG en Baja California Sur. Suspensión de la campaña y del recorrido agendados.
    • 19 de febrero 2018: Marichuy no logra la cantidad de firmas necesarias. Obtuvo 229 mil 913 firmas validadas por el INE de las 866 mil 593 requeridas.
  • Marzo 2018: El CNI anuncia en su página web la Convocatoria del Siguiente Paso en la Lucha en la que se invita a “las personas, grupos, colectivos, organizaciones, naciones, tribus, pueblos y comunidades del campo y de la ciudad, indígenas y no indígenas, en México y en otros países, a hacer un análisis y una valoración, tomando en cuenta los objetivos que el CNI y el CIG hicieron públicos en su oportunidad, y, sobre todo, considerando los objetivos que cada uno se trazó”.[42]

Invitaron también a realizar actividades y análisis bajo iniciativa propia sobre lo que sucede en México y el mundo, “porque, como lo dijeron una y otra vez el CIG y la vocera Marichuy, nuestro horizonte no termina el 1 de julio del 2018 ni se circunscribe sólo a México. La resistencia, la rebeldía y el empeño de construir un mundo donde quepan muchos mundos es internacional y no se limita ni por los calendarios ni por las geografías de quienes allá arriba nos explotan, nos desprecian, nos roban y nos destruyen”.[43]

 El nombre de la vocera fue anunciado en mayo de 2017: María de Jesús Patricio Martínez. Con una propuesta anticapitalista y el pensamiento firme de “mandar obedeciendo”, Marichuy pone de manifiesto la importancia de organizarnos los pobres del mundo para así consolidar un gobierno que opere desde abajo.

Después de la consolidación del Concejo Indígena de Gobierno y de su vocera, a principios del mes de octubre del año 2017, han mantenido su Gira del Concejo Indígena de Gobierno por múltiples comunidades, ciudades y estados de toda la república mexicana. Los discursos de Marichuy constantemente reafirman –a donde quiera que vaya- que esta candidatura no trata de ganar el poder de arriba, de la clase política, sino que más bien se trata de una lucha organizativa, una lucha que pretende visibilizar la violencia, represión, despojo y olvido en la que viven los pueblos originarios de México. De lo que se trata, pues, es de organización, no sólo de los pueblos indígenas, sino una organización que incluya a los trabajadores, mujeres, jóvenes universitarios, obreros. Una lucha que desea construir un futuro diferente, más esperanzador para México. Un futuro construido desde abajo.

Entonces por eso se decide participar con esta propuesta […] en este proceso electoral de 2018, y fuimos claros cuando se dio a conocer la propuesta de que íbamos a participar, pero no con el fin de llegar y estar allá arriba, de pelearnos por la silla, sino más bien de visibilizar todos los problemas que tenemos en nuestros pueblos, ¿verdad? Que nuestros pueblos iban a hablar, nuestros pueblos iban a decir los problemas que tienen y que no están de acuerdo con lo que está pasando. Y más porque los pueblos originarios fueron los primeros que han habitado estas tierras, y todo lo que está haciendo el gobierno y el que tiene el dinero es olvidar, abandonar, exterminar, encarcelar, desaparecer a los que se rebelan, ¿verdad?[44]

Marichuy reafirma que su candidatura a la presidencia de México no es una lucha electoral, sino que es una lucha por la vida. ¿Mas qué entender por vida en las palabras de Marichuy y de todos los pueblos originarios que representa? La lucha por la vida es la lucha por la autonomía y la tierra. En varios discursos sostiene que la tierra es quien da alimento y cobijo, quien da territorio y comunidad.

Queremos que haya vida para todos, porque los pueblos indígenas el día que se termine su tierra se acaba la vida, y es para todos, va a afectar a todos. Por eso pensamos que esta propuesta que es de los pueblos indígenas es para todo México, que no solamente es para nuestros pueblos, porque tanto hay problemas en nuestras comunidades, como hay problemas en las ciudades.[45]

El sistema capitalista no ha cesado de arrebatar la tierra de los pueblos originarios, y si les es arrebatada la tierra, su tierra, dice Marichuy, la muerte vendrá detrás de ese despojo. La muerte de la comunidad, la de su autonomía y de su identidad.

Marichuy repite también constantemente que esta organización y visibilización de las problemáticas y la fuerza que tienen los pueblos originarios para combatirlas no debe quedarse en un esfuerzo “aislado”, en una “campaña electoral” no debe quedarse estancado en el 2018. Es una lucha para el futuro pero que se va gestando desde el inmediato presente, desde el diálogo entre comunidades, desde el esfuerzo por visibilizar la lucha de los pueblos indígenas, desde la organización y la reflexión para construir un futuro otro, en donde no quepa la violencia y el dolor.

Entonces participar en esta propuesta es para que levantemos la frente en alto y digamos que aquí estamos, somos pueblos indígenas, que tenemos una tierra, una raíz, tenemos una lengua, un vestido y tenemos una forma propia de organizarnos y esa forma propia es la que queremos que nos respeten y que cuando vengan a instalar un megaproyecto nos pregunten si estamos de acuerdo.[46]

Es importante señalar también que en el discurso que ofreció el día 28 de noviembre de 2017 en Ciudad Universitaria Marichuy hace un llamado a la necesidad de una educación crítica y acorde a la realidad multicultural de la nación en la que las culturas originarias han sido permanentemente negadas. Una educación que deje de instruir a nuevos operadores del despojo y de la producción desmedida, a justificadores del desastre social y de la enajenación de los pueblos. Marichuy reafirma el motivo y la visión de la lucha del CIG que pretende unir fuerzas con la sociedad civil y los estudiantes:

Cuando hemos dicho que nuestra lucha, que nos está llevando a recorrer los rincones del México de abajo, no es por el poder y no es tampoco por puestos públicos o votos electoreros, lo decimos porque venimos buscando algo mucho más grande e importante, venimos buscando la conciencia colectiva de abajo, esa que hemos visto nacer y florecer en los estudiantes organizados que nos han enseñado mucho con su dignidad y determinación.
Queremos, pues, que sepan que otra forma de gobernarnos es posible, que entre las ruinas que van dejando a su paso la ambición y el dinero nacen esperanzas y mundos nuevos. Que, así como la organización digna y autónoma nació de la desgracia y el luto que ensombreció a este país por los recientes sismos, así también del luto y el dolor dejado por el capitalismo están resurgiendo las guías y las claves para reconstruirnos como pueblos y como nación.
A ustedes, la juventud consciente, a los creadores y multiplicadores de artes y ciencias, los reconocemos como una gran luz en medio de tanta muerte y oscuridad, los necesitamos para seguir soñando, luchando y haciendo cada vez más grande eso que los poderosos tanto temen y que se llama democracia, libertad y justicia.[47]

 

Principales oposiciones

Para comenzar a describir las oposiciones a la candidatura independiente de Marichuy, el CNI y del CIG, no bastaría señalar a los partidos políticos tradicionales y a la izquierda mexicana. En realidad, si nos detenemos a analizar mucho más de cerca quiénes se oponen a esta candidatura, –que a ojos de muchos es inservible y sin sentido, y a ojos de otros tantos es necesaria y valiente– nos daremos cuenta, en mayor o menor medida, de que la oposición a esta propuesta de candidatura a la presidencia proviene de una estructura de Estado excluyente para con sus pueblos indígenas. Un Estado que pretende favorecer sólo al sistema económico y a la acumulación de dinero y capital a costa del sufrimiento y despojo de miles de comunidades indígenas a lo largo y ancho del territorio nacional. Los indígenas, en este país, no figuran en la vida pública, como ya lo hemos señalado, mucho menos en la política. Los indígenas, en México, son los últimos en todo, los grandes olvidados de la patria.

Desde el inicio del camino electoral, Marichuy fue víctima de racismo y misoginia descarada. Su condición de mujer indígena sacó a relucir lo peor de la sociedad y la política mexicana, hubo burlas, comparaciones y señalamientos, que reflejan la ignorancia, el clasismo y el desconocimiento que predomina en un país que reniega de sus pueblos originarios.

En las redes sociales hubo, y hay, muchas y escandalosas muestras de racismo y misoginia, como puede constatarse en esta breve selección de tuits:

@nopalmuino escribió: “Lo de #Marichuy es toda una payasada, votar por ella sólo por ser indígena y mujer… neta hay que estar pendejos”.

Otro, que firma como Abogado del Diablo, dijo: “Yo sí votaría por #Marichuy. Se ve que tiene experiencia en limpiar a México”.

@elsuciodam tuiteó: “Esa #Marichuy se parece a la que limpia en mi casa”.

Y finalmente, la cuenta @0111001Or disparó: “Quién es #Marichuy y por qué no está haciendo pozole?”

 Así, la campaña de Marichuy y el CIG ha evidenciado, durante meses, los rastros excluyentes y racistas de la sociedad y política mexicanas. Es precisamente por su incursión en la contienda electoral que toda esta basura ha salido a relucir y confirma la importancia y la urgencia de este proyecto otro de política. Una política construida, organizada y pensada desde las comunidades indígenas.

En octubre de 2017, Marichuy se presentó ante el Instituto Nacional Electoral (INE) para su registro como candidata independiente. En su discurso manifestó las oposiciones y las trabas con las que se encontraron antes de dar ese primer paso. En sus propias palabras:

Y lo que quiero iniciar diciendo que, para lograr este primer paso, nos pusieron muchas trabas. Nos quisieron tratar como ‘de la alta’, de los que se rigen allá arriba. Que solamente esta estructura está diseñada para ellos, no para la gente de abajo, no para la gente trabajadora. Mucho menos para las comunidades indígenas. Pero aun así hemos logrado dar este primer paso. Y les quiero decir que no nos quisieron abrir una cuenta en un banco, que era uno de los requisitos, que teníamos que tener una cuenta, y nos bloquearon el banco HSBC, no nos quisieron abrir, y tuvimos que buscar otro.[48]

¿Por qué una institución bancaria le negaría una cuenta a una indígena? ¿Qué temen? ¿Por qué Marichuy –a diferencia de otros candidatos- se ve obligada a enfrentarse a este tipo de discriminaciones?

Marichuy también ha dejado en claro que su candidatura es diferente a la de los demás candidatos de los partidos tradicionales, pues la suya es una propuesta “pensada y hecha en colectivo, y no una en la que el candidato parece representar “por sí sólo” todos los intereses de su partido y del pueblo”. Marichuy afirmó que ella sólo es la vocera, la voz de los pueblos indígenas, la voz de los que no tienen voz.

 

La izquierda institucional y el indigenismo

Desde las filas de cierta izquierda, algunos personajes quisieron presentar a Marichuy como un títere del zapatismo para restarle votos a ya sabes quién.[49] Desde el entorno de Andrés Manuel López Obrador –conocido por ser el único candidato de izquierda a la presidencia- y su partido Morena (Movimiento de Regeneración Nacional) se ha acusado a la candidatura de Marichuy de fragmentar el voto izquierdista. Mas, podríamos nosotros preguntar: ¿Cuál izquierda? ¿Esa que se confunde y disuelve con la derecha? ¿Hay una verdadera izquierda en México, o quedan sólo los restos de ella?

Sin entrar en demasiados matices, podríamos decir que la herencia política que dejó Lázaro Cárdenas en materia indígena, ha perjudicado a nuestros pueblos originarios mucho más de lo que los ha beneficiado.

Con las políticas indigenistas de los años cuarenta comenzaron los discursos paternalistas en donde se trataba de mexicanizar al indio. Desde esta visión, los pueblos indígenas quedaron bajo la sombra de incontables prejuicios, entre ellos, el prejuicio que los tildaba de rémora para el desarrollo, además de que se les consideraba atrasados en cuestiones económicas, higiénicas, políticas y sociales. Dentro de esta fórmula, quedaban legitimadas las acciones de penetración cultural, de despojo de sus tradiciones, lengua y modos de vida.

Basta con observar cómo ha actuado la izquierda institucional (entre ellos Andrés Manuel y su partido MORENA) frente a la propuesta y demandas de la candidatura de Marichuy. Nadie ha hecho eco de las demandas del Concejo Indígena de Gobierno, y mucho menos se les ha invitado a participar de igual a igual. Lo único que al parecer quieren, es subordinación y votos. A la izquierda institucional no le urge ni le importa poner los problemas de los indígenas en el centro de su agenda, de su proyecto de gobierno, no guardan relación con el futuro de México. Al fin y al cabo, dirán, son cuestiones de indios.[50]

 

El recorrido de recolección de firmas

El recorrido para recolección de firmas del CIG para la candidatura de Marichuy fue diametralmente distinto a la de los otros candidatos independientes. Si los políticos de arriba se transportan comúnmente en aviones de lujo y camionetas blindadas acompañados por seguridad privada, Marichuy y su equipo se enfrentaron a condiciones adversas y difíciles durante su gira por la república, además de viajar en condiciones extenuantes y precarias.

Y, sin embargo, la única candidata verdaderamente independiente en esta contienda electoral fue Marichuy. Ella es la única que no pertenecía con anterioridad a algún partido político que le proporcionara “contactos” o afiliaciones políticas, o bien, respaldos corporativos que le facilitaran la entrada como candidata independiente a la presidencia de México.

El periodo de precampaña y gira alrededor de los estados de la república del CIG y su vocera fue mucho más complejo -y diríamos también que completo- que el resto de los candidatos.

Sabemos ya que la candidata no alcanzó a recolectar las firmas necesarias para la fecha límite indicada por el INE, que era el 19 de febrero del presente año, sin embargo, como hemos venido señalando, el verdadero propósito de su campaña no era la toma del poder, ni aparecer en la boleta electoral; sino que la propuesta era la de organización de los pueblos originarios y la sociedad civil para replantear una nueva manera de hacer política y una manera distinta de pensar a México. Es por eso que consideramos que es importante revisar los obstáculos a los que se enfrontó el CIG durante el proceso de recolección de firmas de manera detallada puesto que visibilizan la lucha indígena y el racismo y discriminación de la clase política, de las instituciones de gobierno y de la sociedad civil en general. Sin embargo, estas adversidades confirman también la importancia de la resistencia de los pueblos indígenas organizados y la urgencia por replantear la “democracia” mexicana.

Marichuy recorrió durante más de cuatro meses los rincones más inhóspitos de este país, para hacer escuchar su voz y la de los pueblos originarios, pero, sobre todo, para escuchar a las comunidades rurales, urbanas e indígenas marginadas que, al parecer, en este país no tienen voz ni verdadera representación. Recorrió la república compartiendo el mensaje de los pueblos indígenas, invitando a la sociedad civil a organizarse, recordando la importancia y la vigencia de la lucha contra el sistema capitalista: un sistema que da muerte a la comunidad y a la tierra. Recorrió la república inundando los oídos atentos de aquellos que decidían escucharla con su mensaje de esperanza para la construcción de un México más justo, no obstante, no dejó nunca de lado su ímpetu de rebeldía y de denuncia para con los despojos, destierros, encarcelamientos, desapariciones, opresiones en las comunidades indígenas y no indígenas de todo el país.

Lo que les quiero comentar en esta propuesta que tal vez las concejalas ya comentaron, pero quiero reiterarles que esta propuesta, la cual nos han encomendado en el Congreso Nacional Indígena, es una propuesta organizativa. ¿Qué quiere decir? Que tenemos que organizarnos desde abajo, desde nuestra casa, desde nuestros barrios, desde nuestras colonias, desde la ciudad. ¿Para qué? Pues para cambiar esto que nos hemos estado quejando por años y que es este sistema capitalista que está destruyéndonos y que está acabando con todo, nuestros recursos naturales, nuestras aguas, nuestros bosques, nuestros territorios.
Entonces por eso los pueblos indígenas decidimos participar en este proceso electoral, con el fin de visibilizar los diferentes problemas que se encuentran en el campo y la ciudad. Y también lograr un acercamiento para ir unificando, ir articulando diferentes esfuerzos, y juntos poder hacer algo fuerte desde abajo para poder derribar este sistema capitalista.[51]

Y a pesar de ello, del esfuerzo por llegar a cada rincón de México, por compartir un mensaje de esperanza y denuncia, parecía que Marichuy seguía siendo, de algún modo, invisible para los demás candidatos. No figuraba para ellos como unaposible contrincante, como una igual. No había, o por le menos así lo percibimos, ni temor ni interés, pues en sus discursos no figuraba la candidatura de Marichuy, mucho menos cabe esperar que le restaran atención a sus propuestas.

El nombre Marichuy apareció en todas las portadas el día 14 y 15 de febrero. Las noticias relataban un aparatoso accidente sobre la carretera traspeninsular, cerca de La Paz, Baja California Sur. Las imágenes mostraban el transporte de Marichuy completamente volcado sobre roca y arena, rodeado de paramédicos y autoridades. Horas después, el CNI anunciaba a través de su página web y redes sociales que de los 11 pasajeros que viajaban en la camioneta, ocho miembros resultaron heridos, entre ellos Marichuy con una lesión en el brazo y leve inflamación en la cabeza, y que una de ellas, Eloísa Vega, de la red sudcalifornina de Apoyo al Concejo Indígena de Gobierno, había muerto.

Si durante meses Marichuy y el CIG trabajaron para llevar su palabra a los rincones y las comunidades más marginados del país, bajo la lógica de darles voz a los que no tienen voz y de compartir el mensaje de organización y resistencia contra el sistema capitalista y el Estado excluyente, y no bajo el esquema de pragmatismo electorero y adquisición de firmas y habían sido ignorados, con este suceso, candidatos y medios de comunicación se ven obligados a brindarles atención, (tal vez por segunda vez desde el asalto de los cinco reporteros que acompañaban a Marichuy en Michoacán) y reseñan la vulnerabilidad y las condiciones de fragilidad en las que viaja el CIG y que marcan la diferencia entre una campaña hecha desde abajo y las campañas hechas desde el poderío y los privilegios de arriba. El accidente de Marichuy y su equipo recibió la consideración y el “interés” que no les habían prestado a sus ideas, a su palabra, a su mensaje. Importa más, quizás, evidenciar —de manera explícita o ingenua— que los indígenas siguen siendo los más desprotegidos para voltear a verlos —como siempre se ha hecho— sólo en medio del lamento -o de la lástima-, que mirarlos con la dignidad de sujetos de derecho y participantes activos y organizados, como contrincantes preparados y capaces en esta coyuntura electoral. Los indígenas siguen siendo para los políticos de arriba, aquellos a los que hay que cuidar de modo paternalista, pero nunca aquellos a los que hay que mirar con respeto y admiración, o considerarlos posibles presidentes de la república.

Consideramos que estos contrastes, que se muestran arriba, como el interés que surge —espontáneamente— por Marichuy y su propuesta en medio de las adversidades, las difíciles condiciones de transporte y movilización y las complicaciones para recolectar firmas desde la aplicación móvil lanzada por el INE, son tan sólo algunos síntomas de que la verdadera oposición de los pueblos indígenas organizados no es ni los partidos políticos en general, ni los demás candidatos a la presidencia en particular, ni los medios de comunicación, ni la izquierda mexicana. Quizá, la oposición es mucho más compleja, pues se trata de un sistema de Estado que privilegia el poder económico y político por sobre los intereses del pueblo, un Estado excluyente para con los pueblos indígenas, un Estado que protege el capital y que despoja y violenta a las comunidades rurales y campesinas y que, como dice Marichuy, trae consigo la muerte. La muerte de la tierra, del alimento, de la comunidad.

Terminamos esta sección del capítulo por donde iniciamos, el verdadero opositor de los pueblos indígenas de México es el Estado mismo, un Estado que por más de 509 años no se ha cansado de reprimir y perseguir a sus pueblos originarios. Mas eso, creemos, está por cambiar.

 

Momento actual

 El efecto Marychuy

Esas mismas artimañas las vieron e hicieron notar los zapatistas cuando en el primer conversatorioMiradas, escuchas, palabras: ¿prohibido pensar?” el Subcomandante Galeano señala que se enteraron de los comentarios de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) sobre la supuesta maniobra para dividir los votos de Marichuy y sobre el hecho de que ella no logró reunir las firmas requeridas para su registro. Y agrega que AMLO manifiesta una doble moral al proponer que se le diera la oportunidad a la candidata del CNI “dada su honestidad”.

El CNI así como distintos militantes y académicos afiliados a la lucha del EZLN y los pueblos originarios, afirmaron que los requerimientos de las firmas a través de la aplicación móvil del INE suponía un diseño explícitamente discriminatorio contra los millones de indígenas que viven en zonas remotas y comunidades rurales.

La asociación civil “Llegó la Hora del Florecimiento de los Pueblos” conformada por intelectuales, artistas y activistas sociales denunció al INE (Instituto Nacional Electoral) de engaño y discriminación en contra de la aspirante presidencial María de Jesús Patricio Martínez, al lanzar un proceso de recolección de firmas para un México que no es México, debido a que es un obstáculo el uso de una aplicación para teléfonos celulares (de gama alta), pues recolectar más de 800 mil apoyos en zonas donde no hay energía eléctrica es prácticamente imposible.[52]

En el comunicado Convocatoria al siguiente paso en la lucha el CNI presentó una serie de datos duros y comprobables con respecto a las firmas que obtuvieron. 10,624 fueron capturadas en papel, no en aplicación digital. De éstas, la inmensa mayoría corresponde a asambleas comunitarias, además, bajo los criterios del propio INE, el 94.5% de las firmas recabadas aparece en la lista nominal.

El nivel de confiabilidad de las firmas entregadas por la vocera del Concejo Indígena de Gobierno (CIG) es de 94.48 por ciento. Por mucho, el más alto de todos los aspirantes a una candidatura independiente. El resto hizo verdaderos actos de prestidigitación. El porcentaje validado de las firmas de Jaime Rodríguez, “El Bronco”, fue de apenas 59.46 por ciento; el de Armando Ríos Piter, 65.66 por ciento, y el de Margarita Zavala, 67.59 por ciento. El aspirante Édgar Portillo presentó apenas 2.63 por ciento de firmas verdaderas.[53]

Se presenta también un conteo aproximado de auxiliares por Estado, ellos afirman que no coinciden las firmas que legítimamente se presentaron con las que registra el INE. Éste es uno de los tantos puntos que nos incitan a entrar en el análisis y la valoración profunda del tema de la democracia electoral en nuestro país.

Los recientes acontecimientos, según continúa el Subcomandante Galeano, revelan dos cosas: en primer lugar, después de los fraudes de los otros candidatos, se destapa la verdadera cara de los políticos de arriba, es evidente que obrando bien no se obtienen resultados favorables en ese sentido. Mucha gente se puso a favor de incluir a Marichuy en la boleta electoral ahora que se sabe que jugó limpiamente, sin embargo, según el Subcomandante, esto sería entrar en el juego sucio, es decir, no se habla de echar fuera a los candidatos que defraudaron sino de meter a Marychuy ilegalmente en la boleta, aun cuando no consiguiera las firmas. En segundo lugar, el hecho de que Marichuy no lograra entrar es evidencia de que esta campaña no fue creada para dividir, de ser así hubiera conseguido el registro.

Al final, los distintos partidos se ofrecieron a invitar a Marichuy a colaborar con ellos, pero esa fue otra de las tantas mentiras de los partidos; en dicho conversatorio la propia Marichuy acepta que en el INE no hay lugar para la decencia, que sí recibió alguna carta de otros aspirantes a la candidatura como Armando Ríos Piter y Jaime Rodríguez, pero que la invitación en realidad era para que ella se uniera a su movimiento y no viceversa; nuevamente los de arriba queriendo “adiestrar” a los de abajo.

Lo interesante del efecto Marichuy es, como también lo especifica el Subcomandante Galeano, que ella dejó en evidencia un sistema tan corrupto, traidor y poco transparente como es el INE y gracias a esto la gente se dio cuenta de que no hay democracia real en este país: “son sólo buscadores de talentos políticos, pero si eres decente no puedes entrar aquí, el tribunal está para avalar los errores del INE, a ojos del tribunal, el INE cometió el error de no meter al Bronco”.[54]

 

Un balance

La respuesta a la pregunta del Subcomandante Galeano fue respondida por Carlos González, en el primer conversatorio “Miradas, escuchas, palabras: ¿prohibido pensar?” En palabras de Carlos, todo el proceso del CIG, su vocera, la Asociación Civil y los miles de auxiliares, “colocó al Congreso Nacional Indígena en una posición nueva, distinta, en una disposición de lucha diferente a la que tenía hasta el año 2016 y también, cuantitativamente, creció el CNI […] en el mes de Mayo del año pasado llegaron acá [Chiapas] 38 concejales y concejalas, al día de hoy o hasta diciembre eran 157 concejales y concejalas, 99 hombres, 58 mujeres, al día de hoy estamos hablando alrededor de 170 concejales y concejalas”.[55]

Con este balance comienza a ser claro que en la política de abajo los indicadores para medir el alcance y legitimidad de la propuesta de esta iniciativa no fueron las encuestas simuladas, tampoco fueron el número de firmas -aunque bien intencionadas-, ni la obtención del registro de Marichuy como candidata independiente. Los indicadores tienen que ver con los ya señalados por los zapatistas cuando intentaron esclarecer el sentido de la propuesta. De manera que, mientras los partidos imponen colores y tendencias en las distintas regiones del país, mientras que la gente partidista habla de las propuestas de los candidatos, pone distintivos en sus casas, automóviles y ropas, mientras que un número considerable de la población acepta la imposición de la agenda mediática y política electorera, mientras que los partidos políticos se pelean el hueso, es decir, el poder sobre el poder del Estado, por medio de discusiones bizantinas, los integrantes del CIG revisan cuál fue el impacto real del proceso que emprendieron en los abajos donde se movieron. Carlos González explica:

En Chiapas tenemos 43 concejales y concejalas. Es donde más consolidado se encuentra el Congreso Nacional Indígena, sin embargo, en casi todo el país tenemos alguna presencia. En Estados que no la teníamos, logramos crecer. Es de destacarse el estado de Nayarit. En el estado de Nayarit el Congreso Nacional Indígena no había tenido presencia en casi 20 años y actualmente se cuenta con un trabajo importante en las comunidades Náyeri y las comunidades Wixaritari y se tiene una vinculación que para mí es importante con los compañeros y compañeras del partido de los comunistas, lo cual nos saca del aislamiento en el que siempre han estado nuestras luchas. Se acomodan de una manera diferente. En Sinaloa tampoco había habido presencia hasta hace dos, tres años, ahorita en la brega del recorrido se nombraron dos concejales, dos compañeros. En Durango también se nombraron dos concejales. En Baja California Sur, donde tampoco teníamos presencia, actualmente se encuentra nombrado un concejal, el compañero Francisco, que iba con nosotros el día del accidente, que ocurrió el 14 de febrero y que aún está en una situación un tanto delicada, pero que ya se va recuperando. En Tlaxcala no se tenía ninguna presencia y en los últimos meses nos hemos vinculado con diversas organizaciones, con diversos movimientos vinculados a la Sexta y ahora para las siguientes reuniones van a nombrar delegados y delegadas para que participen con nosotros. En Quintana Roo, tampoco existía ninguna presencia, ya desde antes de que se iniciara [el acopio] de firmas, tuvimos una reunión importante en el municipio de Carrillo Puerto, que es una de las zonas mayas más importantes del país, que es la base donde se dio la rebelión gigantesca que hubo en el siglo XIX y van a participar en esta reunión que viene. Entonces, consolidó presencia el CNI, creció, pero no sólo creció en los pueblos, para nosotros es de una valía enorme el que el Congreso Nacional Indígena, a través de esta iniciativa, se haya vinculado, no sólo con los colectivos y adherentes a la Sexta, que para nosotros es importante. Mucha más gente se acercó, se acercaron los compañeros y compañeras de la Asociación Civil, con los cuales estamos muy agradecidos y queremos seguir trabajando, queremos seguir consolidando los nexos como Congreso Nacional Indígena y seguir creciendo juntos y juntas, Asociación Civil, compañeros y compañeras de la Sexta, de las redes de apoyo, quienes no son de las redes ni de la Sexta, ni de la asociación, pero que tienen ese interés y esa decisión, que arroparon esta propuesta. Creemos que estas alianzas, estos nexos que han surgido a partir de esta iniciativa, también le ayudan al Congreso Nacional Indígena a colocarse en una posición diferente, nueva, distinta.[56]

 

Sigue lo que sigue

A muchos militantes de la política de arriba les entra temor e incertidumbre sobre lo que sigue. En el plano electoral aparentemente todo es confuso, pero contradictoriamente todo es claro, es decir, toca esperar, discutir las propuestas de los candidatos, asistir a los mítines políticos, emitir juicios de valor sobre las características de las propuestas, de las trayectorias y de las personas de unos candidatos en oposición a los otros, alimentar la propia ilusión y esperanza de que algo realmente va a cambiar, y acudir el primero de julio a emitir el voto. A propósito del proceso electoral y las campañas de los candidatos presidenciables, Gustavo Esteva escribió en su columna de opinión del diario La Jornada:

Los cinco [candidatos] parecen haber atrapado la atención general, para convencernos de que nada hay más importante que votar apropiadamente el primero de julio, que ese día podremos dar un paso al abismo o a la felicidad […] Como siempre, las apariencias engañan. El balón está en nuestra cancha, no allá arriba. Nos toca hacer lo que falta.[57]

Aunque la mayoría de la gente está harta de la compleja situación que se vive en el país respecto a temas de inseguridad, violencia, injusticia, narcotráfico, encarecimiento de la vida, etc., la política de arriba sigue imponiendo la misma vía de siempre, “el voto”, como única alternativa para un cambio verdadero. Desgraciadamente

[…] mucha gente votará y creerá que el país tendrá un nuevo gobernante. Pero es cada vez más difícil dar algún sentido de realidad a lo que se sigue llamando país. Quienes disputan el poder parecen convencidos de que podrán cumplir la función de gobernarlo. Pero basta oírlos para darse cuenta de que es retórica vacía. No se sabe de qué hablan cuando se refieren al país que quieren gobernar y lo que dicen que harán con él, si ganan, resulta aún más etéreo e inasible.[58]

A los militantes y simpatizantes de la política de abajo también les ha llegado a embargar la incertidumbre sobre lo que sigue, pero la raíz es otra, las preguntas son otras, como lo ha sido la propuesta de los pueblos indígenas. Marichuy comentó en el Semillero convocado por los zapatistas,

Sigue lo que sigue, porque falta mucho que hacer en las distintas regiones, se tiene un trabajo grande que hacer que no se acaba porque no se completaron las firmas. Fue un trabajo muy importante escuchar las voces que están luchando y que se están organizando. Los colectivos apoyaron muchos. No fue sólo el CNI y el CIG, sino que somos varios los que participamos en este proceso. En esta construcción esos varios tienen que volvernos a involucrar en la organización a nuestras formas a nuestros tiempos, pero que no vayamos a quedarnos sentados pensando que no la hicimos. Tenemos que fortalecer los trabajos que ya se tienen. Falta mucho que hacer desde los pueblos indígenas y no indígenas.[59]

El CNI, el CIG y su vocera, y sobre todo los zapatistas, sabían perfectamente a lo que se enfrentaban con el calibre de la propuesta que se lanzó a México y al mundo, porque tenía un canal de visibilidad y difusión mediante la candidatura independiente de Marichuy, que entraba al terreno cenagoso de la política de arriba. En ningún momento el CIG y su vocera caminaron con ingenuidad, pues desde un principio dijeron que no buscaban el poder, ni la presidencia, ni cargos políticos en el sistema corrupto que manipula el poder de arriba. La propuesta que finalmente encarnó el CNI fue la de crear y difundir un Concejo Indígena de Gobierno que colectara todos los dolores y sentires del México de abajo. En palabras de Rocío Moreno, Concejala del CIG, esta propuesta se entendía de la siguiente manera:

El CIG es todo un reto porque se está tratando de organizar con gente que no vive en pueblos originarios, pero que tiene una lucha igual a la que tienen los pueblos originarios. Nosotros decimos, hace 20 años la gente no se movía por presos en las ciudades o no era tan común. Ahora la gente en las ciudades se mueve por el agua, por el bosque, porque han descubierto que hay bosques en la ciudad, que hay ríos en la ciudad y que no se tienen buenos servicios. Hay temas en común que nos unen. Por eso el CIG pensó, ahorita, de manera inicial que eso se tiene que transformar en todos los sentidos en 9 grupos de trabajo, donde, según el CIG, se agrupan las problemáticas, rurales o urbanas, del México de abajo. [Estos 9 grupos son:] Autonomía, tierra y territorio, mujeres, jóvenes y niños, migrantes y desplazados, justicia, personas con discapacidad, diversidad sexual, y trabajo y explotación. Entonces ahí están los sindicatos, ahí están los maestros, ahí están los estudiantes, ahí está todo tipo de gente.
Los jóvenes y las mujeres son la fuerza del país, ahí es donde creemos que hay más golpes, ahí es donde está más vulnerable, pero también ahí es donde hay más claridad [para] decir por qué es tan importante hacer una organización a nivel nacional, por qué es tan importante crear colectividad, por qué es tan importante, en este momento, luchar sin los partidos políticos, sin el Estado, eso no es de los pueblos, sino que ante el individualismo tendrá que haber una respuesta colectiva y, según nosotros, es en los jóvenes y en las mujeres donde han entendido más esta propuesta. Ahí es donde tenemos que entrarle, no se tiene muy claro cómo, pero sí se tiene claro qué es lo que sí se tiene que hacer.[60]

Ahora que el Concejo Indígena de Gobierno y las redes de apoyo están menos abrumadas después de un proceso de recolección de firmas que los absorbió, sigue lo que sigue. Rocío Moreno dijo,

Se supone que los 9 grupos de trabajo tendrían que ser el esqueleto de la organización nacional. La idea del Concejo fue de empezar a tejer para que llegue el momento en que estos nueve grupos se organicen por sí mismos y que el Concejo suelte todo eso y entonces ya no va a importar si eres de una comunidad o si eres de la ciudad porque el grupo de trabajo es el que va a ir armando eso […] La apuesta ahorita es lograr cocinar-articular las luchas a partir de primer momento en esos grupos de trabajo, pero que seguramente tendrán que salir otros […] Pero esa es la idea, que el Concejo ahorita sólo facilite la articulación, pero que llegue un punto en que no sea el Concejo sino que sean estos grupos que organicen a todos los grupos diversos.[61]

En la segunda asamblea general del CIG el 28 y 29 de abril, en la Ciudad de México, reiteraron que su apuesta es por la organización de abajo, para, desde ahí, desmontar el poder de arriba, lo que descarta las alianzas y los cargos políticos. Rocío Moreno lo dijo claramente, “Ahorita ya se cumplió esa primera etapa y trabajo que teníamos como Concejo. O sea, lo que seguía con el registro o sin el registro eran los grupos de trabajo, pues no había otra manera inicial de que pudiéramos caminar con los distintos sectores que fuera a través de trabajo real y concreto, de lo que ellos ya están padeciendo.”[62].

La concejala Coca de Mezcala nos presenta el horizonte y alcance de la propuesta, pero, al mismo tiempo, deja ver la magnitud y complejidad que rodean dicha propuesta.

[…] sólo los que se quedan en esta iniciativa van a entender cuando se decía que esto va a rebasar la coyuntura del 2018 y que va a tardar tiempo; se van a dar cuenta del por qué, porque estamos obligándonos a dialogar con gente que es del México de abajo y, aunque algunos con mayor organización y otros con menor organización, no hay diferencia. Es la misma explotación la que se hace en una tienda en el centro de Guadalajara que la que hacen cuando vienen a pagar el Chayote [a Mezcala]. Entonces, es un poco quitar las ideas sembradas que tenemos y que nos desarticulan. Lo que sabemos es que la propuesta del CIG son esos 9 puntos, que desde el inicio se han dicho y que no han tomado el poder o peso que deben de tener. Creemos que ahora que ya salimos de esta etapa, que bien o mal nos absorbió a todos, a la Asociación Civil, a la gente que se adhería, a los sindicatos, al CIG, la concentración tendrá que ser ahora con esto. Porque lo que se ha dicho sobre estos 9 puntos es que o está mal nombrado o falta hacer otros nuevos.
Lo que nos falta es muchísimo, por eso es más difícil comprender esta iniciativa, porque para la gente es más fácil que alguien dé una propuesta, que entrarle a hacer la propuesta. Esa es la realidad, esa es nuestra cultura política como mexicanos. Y nosotros decimos, hay que ir y hay que desmontar esa cultura política y hay que crear una nueva, porque esa es la que nos está jodiendo. Tristemente seguimos creyendo en el presidencialismo, en el héroe, en el salvador y no es así. Todo eso es por esa cultura cimentada en el paternalismo asistencialista, porque es más fácil, es más cómodo; nos va de la chingada, pero es más cómodo. Por eso es más difícil que se entienda esta iniciativa. Nosotros decimos, esta cultura política que tenemos tiene desde la colonia. Además, el tiempo del capital que pretende hacer todo rápido, óptimo, efectivo, va en contra de esta manera y eso es lo difícil de la propuesta, romper eso, desmontar ese pensamiento, porque todos lo tenemos ahí anclado.
Ahora cuando juntamos firmas lo vimos en nuestros abuelos, en nuestros tíos, que dicen cómo se te ocurre pensar sin Estado, pensar sin partidos políticos. Pero los partidos políticos apenas van a cumplir 100 años, no nacimos con ellos. Eso es el reto, eso es lo difícil. Esperar 6 años más para ver si se puede por esa vía significa seguir depositando el poder en una persona, en una propuesta y esperarnos 6 años a ver si hay un nuevo candidato, eso lo reproducimos porque lo tenemos metido en la cabeza, en la cultura mexicana. No nacimos con los partidos políticos, lo que está ahorita fue algo que se pensó que iba a funcionar después de la revolución mexicana y que en un momento pudo ser que eso era lo que necesitaba el país, pero llegó un tiempo en que se corrompió toda la estructura.
Lo que va a tomar tiempo es quitar esa estructura, eso es lo difícil, pero a eso es a lo que le estamos apostando. La concejala Magdalena, mujer Mazahua de la Ciudad de México dice: “lo que estamos haciendo nunca lo vamos a ver nosotros, nunca, ¿por qué entonces lo hacen con prisa?, sáquense de la cabeza que nuestros ojos van a ver el fruto de esto”, y es realista. Eso no es decir que no la podemos hacer, sino decir que para un cambio profundo tenemos que irnos abajo y sacar lo que nos está jodiendo como sociedad. Lo que nos está jodiendo es que no le entramos, no tenemos un gobierno que obedezca porque el pueblo no está empoderado. Entonces, ¿cómo vamos a lograr que el pueblo se organice, que tenga el poder de mandar a su gobierno? Lo único que nosotros queremos es que el gobierno obedezca, es algo bien sencillo. Además, es algo que no tendríamos que pedírselo, porque es así como nace el gobierno, para cumplir las demandas de la sociedad, del pueblo. Pero no es así, ellos hacen lo que ellos quieren, en parte porque nosotros se los estamos permitiendo al estar desorganizados.
Según nosotros, hasta que tumbemos en todos nosotros la idea de que el poder no está allá y sino acá, que la organización tiene que ser de abajo y que las demandas tienen que salir de las asambleas, no habrá un verdadero cambio. Eso es un poco lo que ocurre en nuestras comunidades, lo que no quiere decir que sean perfectas, porque para nada que son perfectas, pero esa estructura horizontal dispersa el poder y no permite que se concentre en un grupo, en una persona. Entonces, las decisiones para todos se toman acá abajo, y las autoridades ya sólo hacen efectivas esas decisiones. Nosotros decimos que esa es la propuesta del CNI lograr que la sociedad se empodere a tal grado que sea natural la obediencia del gobierno, porque acá hay poder, acá hay organización. Según nosotros, esa es la forma, pero es muy difícil pensado en un país. También es muy difícil en una comunidad porque hay conflicto. El ser autónomos cuesta, cuesta tu tiempo, cuesta reuniones, cuesta días, cuesta muchas cosas. No es como la estructura partidista donde te dan una hojita con los puntos y ya. Por eso tiene que ser una sociedad organizada totalmente, porque es la manera [en la] que tú puedes obligar a que el gobierno obedezca, porque acá está el poder y porque está la organización. Eso obliga, ya los otros no tienen opción, las mesas directivas tienen que acatar lo que dice la base, lo que dice la colectividad. Eso es voltear al país. Pues como país deciden unos pocos y no son los intereses de la sociedad. El país está volteado y eso todos lo sabemos. Entonces, se ocupa tiempo, muchos esfuerzos y el compromiso de todos, y eso es mucho tiempo.[63]

 

Conclusiones (por el momento)

Somos conscientes de que la incursión de la propuesta del CIG y su vocera nos lleva a caer en la cuenta de que nuestras intuiciones y las de todos los ciudadanos se confirman, la llamada política de arriba es una verdadera farsa, no hay pluralidad entre los partidos políticos, en realidad son todos lo mismo, provienen de lo mismo y aspiran también a lo mismo, a tener el poder sobre el poder del Estado para servirse de él. Un cambio verdadero, tristemente, no lo vamos a encontrar en la política de arriba, pues todos están coludidos: el narco, el gobierno, el ejército, las instituciones, los empresarios, y una lista interminable de aliados que día con día aportan al crecimiento de la célula cancerígena que está acabando con nuestro país; todos están juntos, ese mal tiene rostro y nombre, se llama capitalismo.

El CIG y su vocera evidenciaron que “[…] el proceso electoral es un gran cochinero en el cual contiende quien pudo falsificar miles de firmas y quien tiene los miles de millones de pesos que le permitan coaccionar y comprar el voto, mientras la mayor parte del pueblo de México se debate entre la pobreza y la miseria”.[64]Es por eso que el CNI hace un llamado a las personas indígenas y no indígenas que habitan en nuestra nación a seguir consultando y evaluando, para no dejar esta lucha a medias; se trata de seguir encontrando caminos nuevos, votemos o no votemos en estas elecciones, se trata de seguir adelante, porque ya hemos ganado todos mucho, como dicen ellos: ya es hora del florecimiento de los pueblos.

Seguiremos tendiendo puentes respetuosos con quienes viven y luchan, para así juntos hacer crecer la palabra colectiva que nos ayude a resistir contra la injusticia, la destrucción, la muerte y el despojo, para reconstruir cada tejido del país con la conciencia de los que abajo sueñan y se rebelan con sus propias geografías, culturas y modos.
En la propuesta colectiva de los pueblos está guardada nuestra palabra que se dirige al mundo, entonces seguiremos caminando hacia abajo, hacia los pueblos, naciones y tribus indígenas que somos, por lo que llamaremos en el mes de octubre de 2018 a la Asamblea General del Congreso Nacional Indígena, para conocer los resultados de la valoración de los originarios agrupados en el CNI, y avanzar en el siguiente paso.
Hermanas y hermanos del pueblo de México y el mundo, sigamos juntos pues falta lo que falta.[65]

 

Fuentes documentales. Segunda parte

Actividades del CIG y su vocera, Discurso de María de Jesús Patricio Martínez, vocera del CIG, en Ciudad Universitaria, 28 de noviembre de 2017. https://actividadesdelcigysuvocera.blogspot.com/2017/11/discurso-de-maria-de-jesus-patricio_28.html

—— Palabras de Marichuy en Querétaro, 8 de diciembre del 2017. https://actividadesdelcigysuvocera.blogspot.com/2017/12/palabras-de-marichuy-en-queretaro-8-de.html

Congreso Nacional Indígena, El andar del CIG y Marichuy, Palabras de nuestra vocera Marichuy en Buaysiacobe, territorio Mayo, 22 de enero de 2018. https://www.congresonacionalindigena.org/2018/01/22/palabras-nuestra-vocera-marichuy-buaysiacobe-territorio-mayo/

—— Palabras de Marichuy, vocera del CIG, a su salida de entregar la carta de intención como aspirante ante el INE, 10 octubre, 2017. https://www.congresonacionalindigena.org/2017/10/10/palabras-marichuy-vocera-del-cig-salida-entregar-la-carta-intencion-aspirante-ante-ine/

—— Que retiemble en sus centros la tierra, 14 de octubre de 2016. https://www.congresonacionalindigena.org/2017/03/27/que-retiemble-en-sus-centros-la-tierra/

Ejército Zapatista de Liberación Nacional, Convocatoria al siguiente paso en la lucha, 16 de marzo de 2018. http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2018/03/16/convocatoria-al-siguiente-paso-en-la-lucha/

—— Declaración del V Congreso Nacional Indígena, 01 de enero de 2017. http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2017/01/01/y-retemblo-informe-desde-el-epicentro/

—— Falta lo que falta. Comunicado conjunto del CNI, CIG y Comisión Sexta del EZLN, 02 de mayo de 2018. http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2018/05/02/falta-lo-que-falta/

—— Una historia para tratar de entender, 17 de noviembre de 2016. http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2016/11/17/una-historia-para-tratar-de-entender/

Esteva, Gustavo, “Lo que sigue” en La Jornada Opinión, Ciudad de México, lunes 7 de mayo de 2018. https://www.jornada.com.mx/2018/05/07/opinion/020a1pol

González, Carlos, Transcripción de las palabras de Carlos González durante su intervención del 21 de abril de 2018 en la tarde en el Conversatorio “Miradas, escuchas, palabras: ¿prohibido pensar? convocado por el EZLN en el CIDECI-Uniterra en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. https://www.centrodemedioslibres.org/2018/05/01/21-abr-carlos-gonzalez-impacto-de-la-propuesta-del-cig-en-el-movimiento-nacional-indigena-y-el-cni/

Henríquez, Elio, “Izquierda institucional no se da cuenta por dónde viene el fraude: subcomandante Galeano” en La Jornada, Ciudad de México, lunes 16 de abril de 2018. http://www.jornada.com.mx/ultimas/2018/04/16/izquierda-institucional-no-se-da-cuenta-por-donde-viene-el-fraude-subcomandante-galeano-6787.html

Hernández Navarro, Luis, “Marichuy y la exclusión política” en La Jornada Opinión, México, Martes 27 de febrero de 2018. http://www.jornada.com.mx/2018/02/27/opinion/019a2pol

Moreno, Rocío, Entrevista a Rocío Moreno, concejala de Coca de Mezcala, Jalisco, realizada por Elías Iván García el 14 de abril de 2018. Documento inédito.

Roitman Rosenmann, Marcos, “Marichuy, la izquierda y las elecciones presidenciales” en La Jornada Opinión, México, sábado 13 de enero de 2018. https://www.jornada.com.mx/2018/01/13/opinion/014a2pol

Subcomandante Moisés, Palabra de la comandancia general del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en la apertura del quinto congreso nacional indígena, en el CIDECI de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, 11 de octubre de 2016. http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2016/10/11/palabras-de-la-comandancia-general-del-ejercito-zapatista-de-liberacion-nacional-en-la-apertura-del-quinto-congreso-del-congreso-nacional-indigena-en-el-cideci-de-san-cristobal-de-las-casas-chiapas/

Transcripción de las palabras de Marichuy Patricio Martínez, vocera del Concejo Indígena de Gobierno durante su intervención el 16 de abril de 2018 en la primera sesión del Conversatorio “Miradas, escuchas, palabras: ¿prohibido pensar? “convocado por el EZLN en el CIDECI-Unitierra en San Cristóbal de las Casas, Chiapas. https://www.centrodemedioslibres.org/2018/04/23/16-abr-palabras-de-marichuy-patricio-martinez-vocera-del-cig-en-el-conversatorio-miradas-escuchas-palabras-prohibido-pensar/

Zavala, Misael, “Asociación acusa al INE de engaño y discriminación contra Marichuy” en El Universal, México, 7 de noviembre de 2017. http://www.eluniversal.com.mx/elecciones-2018/asociacion-acusa-al-ine-de-engano-y-discriminacion-contra-marichuy

[*] El artículo ha sido elaborado en el seminario “Análisis Social Estructural y Coyuntural” de la Licenciatura en Filosofía y Ciencias Sociales a cargo del Dr. David Velasco Yáñez, sj, realizado en el periodo escolar de primavera 2018.

[**] Estudiantes de la Licenciatura en Filosofía y Ciencias Sociales.

[3] Subcomandante Moisés, Palabra de la comandancia general del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en la apertura del quinto congreso nacional indígena, en el CIDECI de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, 11 de octubre de 2016.

[4] Idem.

[5] Idem.

[6] Idem.

[7] Idem.

[8] Idem.

[9] Idem.

[10] Idem.

[11] Congreso Nacional Indígena, Que retiemble en sus centros la tierra, 14 de octubre de 2016.

[12] Idem.

[13] Todas estas denuncias fueron tomadas del Quinto Congreso Nacional Indígena.

[14] Congreso Nacional Indígena, Que retiemble en sus centros la tierra, 14 de octubre de 2016.

[15] Idem.

[16] Idem.

[17] Ejército Zapatista de Liberación Nacional, Una historia para tratar de entender, 17 de noviembre de 2016.

[18] Idem.

[19] Idem.

[20] Idem.

[21] Idem.

[22] Idem.

[23] Idem.

[24] Idem.

[25] Idem.

[26] Idem.

[27] Idem.

[28] Idem.

[29] Idem.

[30] Idem.

[31] Idem.

[32] Idem.

[33]Ejército Zapatista de Liberación Nacional, Declaración del V Congreso Nacional Indígena, 1 de enero de 2017.

[34] Idem.

[35] Idem.

[36] Idem.

[37] Idem.

[38] Idem.

[39] Idem.

[40] Idem.

[41] Idem.

[42] Ejército Zapatista de Liberación Nacional, Convocatoria al siguiente paso en la lucha, 16 de marzo de 2018.

[43] Idem.

[44] Congreso Nacional Indígena, El andar del CIG y Marichuy, Palabras de nuestra vocera Marichuy en Buaysiacobe, territorio Mayo, 22 de enero de 2018.

[45] Idem.

[46] Idem.

[47] Actividades del CIG y su vocera, Discurso de María de Jesús Patricio Martínez, vocera del CIG, en Ciudad Universitaria. 28 de noviembre de 2017.

[48] Congreso Nacional Indigena, Palabras de Marichuy, vocera del CIG, a su salida de entregar la carta de intención como aspirante ante el INE, 10 octubre, 2017.

[49] Marcos Roitman Rosenmann, “Marichuy, la izquierda y las elecciones presidenciales” en La Jornada Opinión, México, sábado 13 de enero de 2018.

[50] Idem.

[51] Actividades del CIG y su vocera, Palabras de Marichuy en Querétaro. 8 de diciembre del 2017.

[52] Misael Zavala, “Asociación acusa al INE de engaño y discriminación contra Marichuy” en El Universal, México, 7 de noviembre de 2017.

[53] Luis Hernández Navarro, “Marichuy y la exclusión política” en La Jornada Opinión, México, martes 27 de febrero de 2018.

[54] Elio,Henríquez “Izquierda institucional no se da cuenta por dónde viene el fraude: subcomanadante Galeano” en La Jornada, Ciudad de México, lunes 16 de abril de 2018.

[55] Carlos González, Transcripción de las palabras de Carlos González durante su intervención del 21 de abril de 2018 en la tarde en el Conversatorio “Miradas, escuchas, palabras: ¿prohibido pensar? Convocado por el EZLN en el CIDECI-Uniterra en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

[56] Idem.

[57] Gustavo Esteva “Lo que sigue” en La Jornada Opinión, Ciudad de México, lunes 7 de mayo de 2018.

[58] Idem.

[59] Transcripción de las palabras de Marichuy Patricio Martínez, vocera del Concejo Indígena de Gobierno durante su intervención el 16 de abril de 2018 en la primera sesión del Conversatorio “Miradas, escuchas, palabras: ¿prohibido pensar? “convocado por el EZLN en el CIDECI-Unitierra en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

[60] Rocío Moreno, Entrevista a Rocío Moreno, concejala de Coca de Mezcala, Jalisco, realizada por Elías Iván García el 14 de abril de 2018. Documento inédito.

[61] Idem.

[62] Idem.

[63] Idem.

[64] Ejército Zapatista de Liberación Nacional, Falta lo que falta. Comunicado conjunto del CNI, CIG y Comisión Sexta del EZLN, 2 de mayo de 2018.

[65] Idem.

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